Por Hernan Peláez Restrepo

Siempre tuve un cariño especial por el Deportes Tolima, quizas porque de cerca conocí sus penurias y me acerque a su espiritu de supervivencia, en aquellos días, los del doctor Guzmán Molina o mejor, Guzmán Tolima y por la simpatía y amistad que despertó en mi Oscar Severiano Ramos quien fue el primer jugador colombiano en ser campeón en el Perú, integrando el Sport Boys del callao en 1957.

Severiano, como se le conoció, era tan valluno, que no decía los muchachos, sino los muchaos.. y quien sin quejarse armaba el equipo con el presupuesto escaso y eso si, con la voluntad de los jugadores criollos..  pero no puedo dejar de mencionar el esfuerzo inicial cuando el ‘Andarin’ Barbieri, consiguio a Gandulfo, Ferrari, Laino, el gran Oscar Jamardo, Robelle y Caruso luciendo la camiseta de Racing o seleccion Argentina y, comenzó la andadura en el torneo nacional.

Sin embargo el mejor Deportes Tolima que vi, y por esas razones radiales, lo acompañe en Copa libertadores a Chile, sin duda alguna el mejor grupo fue aquel donde estaban Clavijo, Gallego, Del Río con un señalamiento especial a una delantera, que compite con las mejores, que desfilaron en nuestros estadios Isassi, Sapuca e Iguarán.

Así sea tardio, es justo reconocer el trabajo y la semilla sembrada por Ricardo José de León. Había estado como jugador en la época del dorado con el América, después con sus ideas de izquierda, que tanta resistencia le forjaron en su propio Uruguay, dió el batacazo, ganando con Defensor el título en 1976 y rompiendo el capitulo de títulos, solo reservados a Nacional y Peñarol.

En ese equipo, Freddy Clavijo, Gregorio Pérez, Luis Cubilla y Alberto Santelli entre otros, fueron capaces de ponerle zancadilla a la tradición, y todo gracias al sistema impuesto por de León, quien con conceptos del baloncesto aplicados al fútbol y creyendo a pie juntillas sobre la presión, fue ganador allá y acá en el Tolima, porque el merito del Vinotinto y Oro, resulto ser, la oportunidad de quebrar las ideas que imperaban por aquellas calendas de Zubeldia y Bilardo, técnicos que fueron de Nacional y Cali, importadores del plan de juego de Estudiantes de la Plata.

Hablé del legado de León, porque duró relativamente poco en Ibague. Después el Tolima, ya convertido en protagonista, con Pedro Nel ospina, Mujica y Gesto, continuó aferrandose  a ser ganador, consiguió títulos, reconocimiento e ingresó a la lista de aquellos equipos inclinados a la exportación de talento. Fueron varios los jugadores que emigraron como ganadores y con el temple para destacarse, en ese sentido, es probable que Wilmar Barrios resulte el mejor ejemplo..

Hoy en día con la sapiencia y malicia propia de quienes jugaron intensamente, Alberto Gamero es el más adecuado para orientar un equipo que sin complejos y vitalidad es noticia constante.

Las angustias de haber estado relegado a la primera B, tal vez, haya permitido y como experiencia, saber que núnca se pueden ofrecer ventajas. Seguramente no ganará todos los juegos, claro que nadie puede ignorar la imagen de un equipo con ganas de ganar, haber transitado por todos los momentos de su carrera, disfrutado y sufrido,con ellos me ofrece la oportunidad de saludar al pijao por su caracter y espiritu de lucha, creo que hoy en día son dos de los muchos atributos del Deportes Tolima.

Siempre el Tolima se distinguió por dar oportunidad a jugadores de la costa Atlántica, recuerdo a Comas y Pacheco, Octavio Cera, Arturo Segovia, Toto Rubio, Cañarete, Villarreal, Olmos y Olinto Fonseca, que creo era guajiro.. estuvo por un tiempo Manolin Pacheco, Padilla y tantos criollos que comenzaron carrera ahí.

El Tolima de menor a mayor y se le reconoce por el protagonismo que ofrece, un revivir gratísimo en este recorrido por los PIJAOS.

Comentarios