Por las filas del Tolima pasaron varios brasileños que marcaron historia: Aparecido Donizete de Oliveira, ‘Zapuka’, quien entre 1981 y 1982 aportó para el subtítulo tolimense; Jorge Da Costa ‘Jorgao’, a mediados de los 90 y Rogerio Pereira, quien con sus anotaciones contribuyó a la primera estrella del Deportes Tolima, en 2003.

Alejado de las canchas desde hace nueve años y dedicado a su negocio de transportes en Sao Paulo (Brasil), el exdelantero Rogerio Josué Pereira Dos Santos habló sobre su vida, los recuerdos con el Deportes Tolima, su paso por el Cortuluá y el gol con el que eliminó al equipo ibaguereño en 2001 de la Libertadores, pero más que eso, las 12 anotaciones con la camiseta Vinotinto y Oro, que sirvieron para que el equipo Pijao alzara su primer trofeo de campeón.

Su arribo a Colombia se produjo gracias al entonces delantero Faustino Asprilla, el ariete brasileño guió al Cortuluá en 2001 a su primera participación a una Copa Libertadores, y en el último partido fue el verdugo del Deportes Tolima, al que anotó el único gol.

Este tanto quedó siempre en la memoria del hincha, pues Tolima se privaba de una nueva participación en la Libertadores, 18 años después de haber estado en esta competición.

Pero esta destacada actuación hizo que el equipo Pijao pusiera los ‘ojos’ en él, y fue Ricardo Salazar quien lo contactó al menos en dos ocasiones; sin embargo, no se dio la contratación y por ello el brasilero, quien estuvo un año y seis meses en el equipo del ‘Corazón del Valle’, retornó a su país.

En 2003, hubo otro contacto entre el jugador y las directivas, y así Pereira Dos Santos firmó por seis meses, lo que restaba del campeonato, con el equipo Vinotinto y Oro.

“Mi llegada al Tolima fue difícil, pues recién llegado me lesioné, pero tuve el apoyo del cuerpo técnico y del departamento médico.

“Gracias a Dios me recuperé, y los goles fueron saliendo y ayudé al equipo a conquistar el título; el primer objetivo era llegar al cuadrangular final y empezamos a buscar el campeonato.

“Recuerdo que clasificamos a la final en casa contra Nacional, ganamos 2 – 0; fue con mucha fuerza y con la inteligencia del ‘Chiqui’ García”, comenta.

FOTO ROGERIO

Hacia el título

Hasta antes de la final, Rogerio Pereira tenía 10 goles: el primero, en su debut ante el América en un juego disputado en Cali, y cuyo marcador fue de empate a dos; hasta la sexta fecha volvió a inflar la red, en la victoria 2 – 1 contra Junior en casa.

Dos fechas después, firmó su primer hattrick en el estadio Manuel Murillo, fue en la goleada registrada ante Bucaramanga por 4 – 1; marcó también para el clásico del ‘Tolima Grande’, en el empate a un gol en Ibagué.

En la fecha 14 volvió a anotar, en la victoria 2 – 1 en casa ante Quindío, y en la última fecha, ante Envigado, para el empate como local a un tanto.

Tolima clasificó sexto y compartió grupo con Atlético Nacional, Independiente Medellín y Atlético Junior, el denominado ‘Grupo de la muerte’; fue primero empatado con Junior a 10 puntos, con las mismas cifras, pero Tolima había sido el mejor en la reclasificación.

Para los cuadrangulares semifinales, el primer juego fue en el Atanasio Girardot, ese día Tolima derrotó 1 – 2 al Atlético Nacional con una ‘diana’ del brasileño; en la tercera fecha puso el único gol con el que Tolima venció a Independiente Medellín.

FOTO ROGERIO2

Lesionado

Cuenta Rogerio que a la última instancia llegó lesionado, de hecho estaba en fisioterapia, cuando en la tarde, antes del primer juego en Ibagué, Luis Alberto ‘Chiqui’ García se le acercó y le dijo que contaba con él para la final, que no quería saber si jugaba bien o mal, pero que lo necesitaba en la cancha.

Recuerda que su tratamiento no iba ni por el 50 por ciento, debido a que tenía muy estirado el músculo de su pierna, pero fue más la moral que le dio el técnico y lo alineó en la titular; en ese primer juego, Rogerio marcó un doblete y con el que considera su mejor gol.

“El primer gol, fue una jugada por la izquierda con ‘ferry’ (Henry Zambrano), era muy rápido, yo no tenía piernas para acompañarlo, llegué atrasado, pero él puso atrás el pase, llegué de frente y concluí con la derecha.

“El segundo gol, me acuerdo de que el uruguayo Artigas cobró una falta frontal, pegó creo en el palo, y el balón quedó por ahí, lo patearon desde afuera del arco; no fue bien pateado, pero ahí estaba yo, metí una chilena y un gol que nos dio tranquilidad para el segundo partido”.

Para el partido de vuelta, narra Pereira Dos Santos, de nuevo se le acercó el ‘Chiqui’ y le dijo que lo necesitaba; asegura que aunque no tenía condición física, lo hizo, además sabía que el equipo era fuerte.

“El segundo partido, podíamos perder 1 – 0 y salíamos campeones, pero tuvimos un primer tiempo difícil, no conseguíamos salir de atrás, y en cosa de 30 minutos íbamos perdiendo 2 – 0, luego con el 3 – 1, el partido quedó en nuestras manos y a los penales.

“Me acuerdo de que el ‘Chiqui’ me preguntó más de una vez si quería patear, yo tenía crédito en mí y gracias a Dios participé y ayudé al equipo en ese momento”, añade.

Se fue el goleador

Los hinchas pijaos esperaban a Rogerio Josué para los partidos de Copa Libertadores, ente ellos el enfrentamiento contra River Plate, sin embargo, el goleador no pudo estar en los planes del ‘Chiqui’ y emigró con rumbo a tierras árabes.

“Tenía todo arreglado para retornar al Tolima, recuerdo que fue un domingo, a la 1 de la mañana hora de Brasil, el senador Camargo llamó a la casa y (dijo) que ya estaba todo hablado con el representante.

“Dormí con la intención de regresar al Tolima, pero el lunes por la mañana el representante me llamó y me dijo que ya tenía arreglado un contrato por casi tres años en Arabia Saudita. Me fui con el corazón en la mano, porque mi deseo era regresar al Tolima”.

Así, Rogerio Josué estuvo dos años y siete meses en el Al Ahli Saudi Football Club; luego fue transferido al equipo Al Shabab; allí estuvo dos meses hasta que sufrió una lesión en el tendón de Aquiles; estuvo siete meses en terapias y regresó a Brasil.

“En su país llegó al Portuguesa, luego fichó para el Ubra y debido al problema con el tendón de Aquiles, tuvo que retirarse; “la molestia era crónica, me dolía para jugar, ya no sentía el placer de disfrutar el fútbol y hace nueve años me retiré”.

En la actualidad, Rogerio Pereira  tiene un negocio de taxis y camiones y vive con su esposa, sus hijos y su mamá.

Pudo volver

Después de su paso por Arabia Saudita, Rogerio Pereira sostuvo algunas reuniones con Gabriel Camargo: sucedió en Paraguay, previo a un encuentro internacional del equipo Pijao.

“El senador me invitó a ir con el grupo, estuve hablando tres días con Camargo, una espectacular persona, pero no arreglamos la parte económica y me quedé en Brasil. Casi vuelvo al Tolima”.

Agradecimientos

“Estimo mucho al senador Camargo, por abrirme las puertas del club y la casa de él, estoy eternamente agradecido por la oportunidad de vivir en el Tolima; el apoyo de la afición que estuvo a mi lado, la gente de Ibagué, todos los amigos que quedaron y un día espero regresar, porque ese apoyo no pensé que lo iba a tener. Tengo todavía amistad con Julián Barahona, en el tiempo que estuve en Cortuluá. Ante todo, estoy muy feliz por ser parte de la historia del club y en la mente de los hinchas. También a la señora Miryam, quien me acogió y el último día me dijo que tenía pagada la deuda con ella. Fueron muchas cosas las que me marcaron en Colombia”.

FOTO ROGERIO3

El mejor gol

Al ser indagado sobre la mejor anotación que ha logrado, Rogerio dice que el más bonito fue el de chilena ante Cali, pero que los más importantes fueron los dos que marcó Ricardo Ciciliano en el último partido de semifinales contra Nacional y que clasificaron al Tolima a la gran final.

Comentarios