A lo largo de seis décadas muchas son las historias que el equipo Pijao ha construido alrededor del balón y sus hinchas. Desde la conformación del primer equipo gracias al apoyo de hombres como Manuel Rubio Chávez, Alberto Mesa, Joaquín Acosta, Jorge Castillo, Humberto Rodríguez, Jorge Gastillo, Campo E. Roa, Jaime Saavedra, Jaime Rojas, Humberto González, Adriano Tribín Piedrahita y Álvaro González, entre otros ‘locos e insensatos’, como fueron calificados entonces éstos líderes cívicos cuando el anhelo de tener un equipo profesional comenzó a convertirse en realidad al final de año 1954.

El apoyo entonces de la Gobernación del Tolima, en cabeza del gobernador de la época Coronel César Cuellar Velandia, y los diez mil pesos de aquel tiempo entregados a ‘El Andarín’ Barbieri, jugador de la época de ‘El Dorado’, para que viajara al sur de continente y contratara jugadores fue la primera piedra del proyecto, que en los años transcurridos, desde su fundación el 18 de diciembre de 1955, ha visto la gloria deportiva repetidas veces y también vivido momentos difíciles.

Al fin y al cabo es un deporte, donde como en la vida, se gana y se pierde. Y los dos estados nos han fortalecido para continuar dando la batalla en los estadios del país y el continente, con la idea siempre de escribir grandes gestas que queden en la historia y en el alma de nuestra hinchada, que nunca ha parado de alentar al Vinotinto y Oro.

Ahí están para siempre los equipos de aquellos primeros años, los nombres de jugadores como Enrique Ferrari, José Óscar Jamardo, Aníbal Alzate, Arturo Segovia, Edgardo ‘Kuki’ López, Germán Castellanos, Héctor Inocencio Pérez, José Antonio Rada, Delio Maravilla Gamboa, Jaime Morón y Marcos Coll, entre otras leyendas de balompié nacional.

Ahí están para siempre en el corazón de los hinchas y de la historia equipos inolvidables como el Kokoriko Tolima, las participaciones en Copas Libertadores al comienzo de la década de los ochenta; los nombres de ídolos como Víctor Hugo Del Río, Cristino Centurión, Óscar Héctor Quintabani, Evaristo Isasi, y posteriormente, en 1982, la llegada del inolvidable Aparecido Donizete de Oliveira ‘Sapuka’, el paso de ‘El Guajiro’ Iguarán, entre otros jugadores que dejaron en el campo de juego el alma por la camiseta Vinotinto y Oro.

Ésta sección es un homenaje a ellos, a los que siguen entre nosotros y a los que por siempre brillarán en nuestra memoria.

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